En la actualidad, uno de los aspectos que más llaman la atención de los investigadores en Sevilla, y en el planeta en general, es el tema de la pérdida de la biodiversidad en los suelos y de las consecuencias que a mediano y largo plazo esto puede producir.

Según afirman algunos, la humanidad está generando una rápida y preocupante aceleración en el deterioro del suelo y en la pérdida de muchas especies. Esto abre un horizonte nada alentador para el planeta, ya que su capacidad para sustentar la vida se hace más compleja.

Esta situación, según científicos, no debe ser ignorada pero advierten que la falta de compresión generalizada es uno de los mayores enemigos para la lucha contra el cambio climático y todo lo que este fenómeno conlleva.

Además, señalan que uno de los campos que se debe comenzar a estudiar es el estado actual de los suelos, debido a que se estima que desde el inicio de la agricultura (hace más de 11 000 años) la biomasa de la vegetación terrestre se ha reducido a la mitad, con una pérdida mayor al 20 % de la biodiversidad original, lo que significa que más del 70 % de la superficie de la Tierra ha sido alterada.

Una acción por el futuro

Ahora, un grupo de investigadores internacionales han publicado un artículo en la revista Science en el que reclaman medidas por parte de los gobiernos para proteger los suelos y a las especies que allí hacen vida, pues aunque se estima que en estas superficies habitan una cuarta parte de todas las especies del planeta, no existen políticas internacionales para su conservación.

«Es ahora o nunca. Nuestros suelos se degradan a gran velocidad. Grandes extinciones sometidas a la agricultura intensiva reciben dosis excesivas de fertilizantes y pesticidas, son compactados, se sellan con edificios e infraestructuras o son expuestos a los fenómenos erosivos causados por el viento y el agua», expresan los investigadores en su documento.

Asimismo, advierten que el calentamiento global, producto de la actividad humana, los están sometiendo a una degradación adicional. Por lo tanto, según estimaciones, cada año se pierden cerca de 24 000 millones de toneladas de suelo lleno de vida en todo el mundo. De continuar este panorama, afectará en el cambio climático, en la disminución del agua y en el aumento de plagas y enfermedades.

Los científicos señalan en su documento que la gran mayoría de las personas desconocen la importancia que tienen los suelos y por eso no comprenden que estos son el hábitat de la mayor diversidad de la tierra y que cada gramo contiene millones de células y miles de especies microscópicas. Además, son el reservorio de carbono más importante del planeta, después de los océanos.

Protección para la biodiversidad en los suelos

No obstante, aunque los suelos juegan un papel fundamental en el planeta, según Manuel Delgado Baquerizo, investigador de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), uno de los firmantes del artículo, la mayoría de los organismos del suelo no están siendo protegidos, debido a la falta de conocimiento de su estado de conservación; una situación que no es diferente en España, pues «su gestión es compleja y tiene muchas aristas», afirmó.

Por esta razón, Baquerizo anima al gobierno español, y a los 196 estados que están negociando la nueva estrategia para la proyección de la biodiversidad en el marco del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) de Naciones Unidas, a realizar un monitoreo y diseñar políticas para la conservación de los suelos, ya que esta es la mejor manera de alcanzar los objetivos establecidos de sostenibilidad incluidos en la agenda 2030.

Por último, los investigadores señalaron que para recopilar los datos globales del estado de los suelos han creado una red de seguimiento Soil BON, la cual le brindará toda la información necesaria a los responsables políticos para apoyar la toma de decisiones.