El Consejo de Ministros permite la autorización de la red piezométrica para el seguimiento y gestión de las aguas subterráneas, siendo una de las principales fuentes de información sobre el estrés hidrológico al que están sometidos los acuíferos, además revela de cómo el cambio climático está afectando a la recarga de estos.

Este proyecto contempla la ampliación de esta red, la cual cuenta con 93 nuevos piezómetros con una inversión total de más de 14 millones de euros, esto mejorará sin duda alguna el seguimiento de las diferencias topográficas, geológicas y climáticas, así como también los usos del terreno, donde se encuentran situadas las masas de aguas subterráneas, previniendo los diferentes riesgos que están sometidos.

La propuesta realizada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico al Consejo de Ministros pretende no solo la ampliación de la red piezométrica, sino que también el lograr el mejoramiento del seguimiento del estado cuantitativo de las aguas subterráneas.

En este sentido, la red de control piezométrico de las masas de agua subterránea de las distintas demarcaciones hidrográficas, se convertirá en una de las principales fuentes de información sobre el estrés hidrológico al que están sometidos los acuíferos además de cómo el cambio climático está afectando fuertemente estos espacios.

Los 93 piezómetros una vez que sean construidos, serán debidamente ejecutados y evaluados minuciosamente, para poder pasar a completar y formar parte de la red oficial de control de las masas de aguas subterráneas. Asimismo, estos dispositivos estarán automatizados y la información que recogerán serán remitidos a los Sistemas Automáticos de Información Hidrológica (SAIH).

Además, el proyecto no solo establece la creación de la red y el levantamiento de la información, sino que también asegura las labores de mantenimiento y la automatización de piezómetros ya existentes para continuar con el seguimiento del estado cuantitativo de las masas de agua subterránea.

Estos piezómetros son de gran importancia para Estado español, ya que proporcionarán datos indispensables para la toma de decisiones en cuanto los usos del terreno donde se sitúan las masas de agua subterráneas, logrando determinar fronteras físicas y la complejidad geológica de los acuíferos a través de la distribución espacial y la profundidad de medición de los piezómetros.

La instalación y el debido emplazamiento de los nuevos dispositivos han sido previstos en concordancia con las características hidrogeológicas de cada masa de agua subterránea, ubicándose en parcelas de titularidad pública, con buena accesibilidad y ocupando la superficie mínima necesaria para poder realizar los trabajos previstos.

La ampliación de esta red está contemplada en el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC), que busca la puesta en marcha de proyectos concretos de adaptación en el área de gestión de agua y del dominio público hidráulico asociado a este.

Por esta razón, el PNACC considera que los recursos hídricos son uno de los sectores más vulnerables al enfrentar el cambio climático, fijando de esta manera líneas de actuación tanto en el desarrollo de modelos regionales para obtener escenarios fiables del ciclo hidrológico como la identificación de los indicadores más sensibles al cambio climático.