Si quieres ayudar a la movilidad sostenible en tu ciudad, lo puedes hacer optando por una combinación de opciones que están a tu disposición y que van a depender de tus posibilidades. Estas opciones van desde un uso racional de tu coche, pasando por privilegiar el transporte público, hasta desplazarte por medios no motorizados. De esta manera contribuyes a la disminución de las emisiones de gas automotor y, por lo tanto, a un ambiente urbano más limpio.

Usa el transporte público con mayor frecuencia

La principal ventaja de usar el transporte público está en que su impacto ambiental es mucho menor que el de los coches. Y si este transporte no requiere de combustibles fósiles, sino que es accionado por electricidad, su impacto es casi inexistentes.  De esta manera, el metro, trenes y autobuses están dentro del conjunto de opciones para una movilidad rápida, fácil y sostenible.

Usa tu coche a la máxima capacidad impulsando la movilidad sostenible

El coche nos da la satisfacción y libertad de movernos hacia donde deseamos o necesitemos, así como tenerlo disponible todas las veces que lo requerimos. Sin embargo, también es cierto que consume mayor energía y espacio por persona, además de emitir mayor contaminación tanto atmosférica como acústica.

Lo recomendable es que hagas un empleo más racional de tu coche mediante el uso compartido y alternativo, bien sea con tus compañeros de trabajo o familiares. Esto puede traerte una serie de beneficios, tanto para ti como para el ambiente urbano:

  • Se reduce el consumo de combustible por persona, y si entre compañeros alternan el uso de los automóviles pues el costo baja de manera individual. Por otra parte, también se está reduciendo la emisión de gas carbónico. Recuerda mantener tu vehículo en buenas condiciones y los neumáticos con la presión recomendada.
  • Al compartir los coches de manera alternativa, mejora la movilidad, puesto que baja de manera considerable el volumen de automóviles que diariamente circulan en el tráfico.
  • Al haber menos vehículos en circulación, se ahorra espacio y aumenta la disponibilidad en los aparcamientos, así como gastos extras en peajes, combustibles, lubricantes, entre otros.

 Desplázate en bicicleta o patinete eléctrico

Son muchos los beneficios que se logran al moverse por la ciudad en bicicleta incluso usando patinetes eléctricos.

  • Es más económico entre otras cosas, porque es menos costoso que un coche y más fácil y accesible de rentar.
  •  Te permite ahorrar tiempo si tu sitio de trabajo no está a larga distancia.
  •  Es un transporte sostenible porque no genera ningún tipo de contaminación.
  • Ayuda a mantener tu salud cardiovascular porque viene a ser un ejercicio aeróbico moderado. Disminuye el estrés y el sedentarismo.
  • Es recreativo si disfrutas durante tu viaje.

Ir caminando a tu trabajo es la mejor forma de movilidad sostenible

Tu cuerpo te agradecerá esta manera de desplazarte por las siguientes razones:

  • Es el medio más sostenible, saludable tanto para el ambiente como para tu salud.
  • Caminar al trabajo es un ejercicio sencillo que contribuye a reducir tus niveles de estrés. Durante el trayecto te puedes desconectar de las complicaciones diarias durante unos minutos, antes de llegar al trabajo o salir de él.
  • Si en tu trabajo pasas muchas horas sentados, regularmente frente al ordenador. Caminar te ayuda a prevenir contracturas y dolores cervicales.
  • Caminatas al trabajo cuya duración sean iguales o mayores de 30 minutos, durante la mañana, te ayudan a perder peso corporal y a mantenerte en forma, ya que quemas calorías De la misma manera si regresas a casa a pie, podrás reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • Podrás tonificar tu cuerpo si realizas esta actividad física durante los cinco días laborales a lo largo de un año.

En conclusión, cualquiera de las diferentes formas planteadas anteriormente, combinadas o individualmente pueden hacer nuestro aporte en la mejora de la calidad del aire en nuestras ciudades y fomentar la movilidad sostenible de nuestra ciudad.