Según el Banco Mundial, unas 60 millones de personas viven en zonas contaminadas con arsénico, y el número de pacientes envenenados por la sustancia tóxica es de unos 700 000. En la Unión Europea, el nivel máximo de arsénico permitido en el agua para el consumo humano es de 0.01 mg/l, una cifra que la OMS recomienda no superar.

En un trabajo recientemente publicado por la revista Science, se ha puesto de manifiesto el riesgo que supone para 220 millones de personas en todo el mundo beber agua de pozo, debido a la presencia de altas concentraciones de arsénico (As), un veneno insípido, inodoro y natural.

Existen pequeñas cantidades de arsénico en prácticamente todas las rocas y sedimentos, pero rara vez en concentraciones lo suficientemente altas como para causar efectos adversos para la salud. El arsénico es tóxico y a niveles altos causa una amplia gama de enfermedades, incluidos trastornos neurológicos, cáncer y arsenicosis, una enfermedad con alta incidencia en Asia y Latinoamérica. 

El arsénico puede estar presente en la atmósfera, los suelos, el agua e incluso los seres vivos. De entre todas las fuentes de exposición, el agua es sin duda la que supone una mayor amenaza para la salud humana

De los diversos países afectados por la contaminación de las aguas subterráneas de As, Bangladesh ha experimentado el problema más grave. La situación en Bangladesh ha sido descrita como la ‘peor intoxicación masiva en la historia de la humanidad’ donde millones de personas han estado expuestas al arsénico. 

En diferentes provincias de España, los residuos mineros han dado varios casos de contaminación del agua. Se ha reportado la presencia de As en concentraciones superiores a los límites establecidos (10 ugr/L) en algunos acuíferos detríticos de cuencas terciarias, como la Cuenca del Duero y la Cuenca del Tajo.

En la mayoría de los casos detectados en nuestro país, el origen del arsénico es natural, pues está presente en rocas y minerales comunes en muchas zonas. La erosión y desgaste de estas rocas y minerales, y sobre todo la sobreexplotación de acuíferos, hacen que este arsénico pase del suelo a las aguas subterráneas originando el problema.

Lo más alarmante es que el arsénico en las aguas es un enemigo silencioso, pues los efectos en el organismo que revelan un envenenamiento con él pueden tardar varios años, incluso décadas en manifestarse. Por esto es muy importante realizar análisis de calidad de las aguas potables periódicamente.

Está comúnmente presente en las aguas de toda España y es necesario reducirlo para su potabilización y utilización para consumo humano, riego, piscinas, utilización en complejos y casas particulares

El arsénico es un veneno insípido, inodoro y natural

En el caso de Madrid, quitar el arsénico disuelto en el agua es un problema generalizado. Los habitantes de la capital recurren a comprar agua embotellada debido a los altos niveles de arsénico en las aguas de pozo y red que llevan a sus viviendas e industrias.

El equipo de investigación del Grupo de Técnicas de Separación (GTS) de la UAB conjuntamente con Leitat Technological Center desarrollan el proyecto AsFree para demostrar un sistema innovador y económico de filtración de efluentes (aguas ácidas o aguas domésticas) contaminados con arsénico mediante un cartucho filtrante. Se espera que el proyecto permita obtener un cartucho filtrante capaz de tratar hasta 0.5 m3/h con unos costes de operación de entre 0.001 y 0.33 €/m3

La investigación desarrollada conjuntamente por los dos centros hasta el momento ha permitido demostrar una gran mejora en la capacidad de adsorción en comparación con otros productos comerciales existentes, de hasta un 600 % de aumento en la eficiencia.

Aunque la exposición al arsénico puede mitigarse de forma relativamente sencilla sin más que suministrar agua exenta de arsénico, la situación en muchos países se ve complicada por la debilidad de sus economías

La respuesta a la contaminación de los pozos de agua entubados es muy simple: suministrar agua sin arsénico. El arsénico se elimina rápidamente por la orina y en los casos precoces o leves, no se precisa tratamiento específico. La educación y la participación comunitaria son esenciales para asegurar que las intervenciones tengan éxito, y deben ir acompañadas de un seguimiento que confirme el final de la exposición.

Los más afectados principalmente son los habitantes de  poblaciones pobres urbanas y rurales no conectadas a la redes de abastecimiento de aguas. Sin embargo, las tecnologías no han sido aún comercializadas debido a la falta de interés de las autoridades, industrias locales y los organismos internacionales para llevar a cabo una cooperación financiera y técnica. Como se ha informado en gran medida, la contaminación del agua por arsénico es un problema mundial de gran impacto sobre todo en las regiones más pobres del planeta.