Cada vez es mayor la acogida que recibe la agricultura orgánica por lo sano de sus productos y por tener una interacción amigable con el ambiente. Es una técnica de cultivo que prescinde de los productos químicamente sintéticos que emplea la agricultura intensiva o industrializada, tales como fertilizantes, plaguicidas y herbicidas.

También se la conoce como agricultura ecológica o biológica porque hace un manejo racional de los recursos naturales al mantener el estado de los suelos así como la diversidad biológica.

Beneficios de la agricultura orgánica

  • Protege los suelos mediante el reciclaje de nutrientes y materia orgánica por el uso de compost, coberturas de suelo y rotación de cultivos; así como reduce los riesgos de erosión.
  • Favorece el uso de especies nativas y evita el uso de semillas transgénicas.
  • Se protegen los ecosistemas al usar métodos naturales para la fertilización del suelo y el control de plagas. Los productos químicos contaminan suelos y aguas afectando la diversidad biológica
  • En cuanto los aspectos sociales, se favorecen las comunidades, puesto que los pequeños y medianos agricultores reciben mayores beneficios económicos. También genera más empleo dado que este tipo de agricultura utiliza mayor cantidad de mano de obra.

Desventajas de la agricultura orgánica

  • El rendimiento de la producción es menor en comparación con la agricultura industrializada.
  • Requiere de más control y manejo especializado.
  • Los costos son mayores al requerir mayor mano de obra e incide el precio de los productos.
  • No es viable en aquellas zonas donde los suelos son poco fértiles.
  • El proceso de certificación tarda de 2 a 3 años.

Pese a estas desventajas, con el tiempo todos estos inconvenientes podrán ser solventados a medida que se avance con las tecnologías sostenibles.

La certificación de la producción orgánica

Existen una serie de requisitos basados en normas que deben cumplir los productores para que sus productos sean reconocidos como orgánicos y los más importantes son:

  • Selección de semillas y material vegetal.
  • Mantenimiento de la fertilidad del suelo.
  • Reciclaje de materia orgánica.
  • Método de labranza.
  • Preservación del agua.
  • Control sostenible de plagas, enfermedades y malezas.

En España, la producción orgánica se encuentra regulada a partir del año 1989. En la actualidad, el Reglamento comunitario está identificado como 834/2007 del Consejo sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, desarrollado por los Reglamentos de la Comisión, 889/2008 y 1235/2008.

Actualmente, España está a la cabeza en la Unión Europea en cuanto a la agricultura orgánica, debido a la extensión de terreno productivo que se contabiliza en 2 millones de hectáreas. Lo cual no va aparejado con el consumo por parte de la población, puesto que su costo es mayor.

Hay que concientizar a la población en relación con los beneficios de consumir los productos orgánicos, es la medida que se vayan desarrollando estrategias para bajar los costos.