Es cierto que realizar alguna actividad física es beneficioso para la salud tanto física como mental, pero si este no se practica de manera adecuada, puede traer daños al medio ambiente, es por ello que en la actualidad el deporte sostenible se une a las filas de la sostenibilidad ambiental.

¿Te has llegado a preguntar en algún momento cuánto puede contaminar algunas actividades deportivas, como un maratón o el mundial de fútbol?, si bien se ha venido trabajando para minimizar estos daños ambientales, aún queda mucho camino por andar.

Existe una tendencia que cada vez toma mayor fuerza es el llamado deporte sostenible, el cual busca reducir la huella ecológica de la práctica deportiva en el medio ambiente.

Esta tendencia busca crear la conciencia en todas aquellas personas que realizan algún deporte, por ejemplo, los alpinista que se dedican a escalar el Everest han denunciado gran cantidad de residuos, el gobierno de Nepal estimo que para el 2019 se retiraron 11 toneladas de material deportivo y residuos abandonados en la montaña y sus alrededores.

Otros ejemplos de deportes que marcan y dejan algún tipo de daño al medio ambiente son los Juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol, que debido a la creación apresurada de infraestructuras más la cantidad de espectadores que se dirigen a estos eventos producen grandes impactos.

Según estimaciones hechas por los investigadores Andrea Collins, Calvin Jones y Max Munday, de la Universidad de Cardiff (Gales), durante el desarrollo de estas actividades deportivas «el impacto resulta siete veces mayor de lo normal al multiplicarse los desplazamientos, la acumulación de basuras y el consumo de energía, alimentos y agua».

Por su parte, en el maratón de Londres los corredores dejaron «en 2019 unas 350 000 botellas de plástico esparcidas por las calles de la ciudad», según datos suministrados por la compañía Veolia UK, la cual es la responsable de limpiar el recorrido.

No solo existe contaminación por residuos sólidos sino que también contaminación atmosférica, el motociclismo, la Fórmula 1 o el Rally Dakar pueden emitir millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. Además, en el Rally participan 340 vehículos y 3 500 personas, ocasionando daños a las dunas en los desiertos que atraviesan adicional a que generan 100 toneladas de residuos, según datos de Open Democrazy.

Otros datos importantes son los concernientes a la cantidad de emisiones de CO2 que generan los Grand Slam deportivos a nivel mundial, los Juegos Olímpicos emiten unos 3.4 millones de toneladas, el Mundial de Fútbol de la FIFA unas 2.75 millones de toneladas, el Mundial de Esqui Alpino unas 800 000 toneladas de CO2, el Mundial de Rugby 570 000 toneladas y el Roland Garros, que es el torneo parisino de tenis, unos 156 000 toneladas de CO2.

En la actualidad hay muchas iniciativas por parte de los comités organizativos para disminuir la huella ecológica y hacer del deporte sostenible una realidad..

En los Juegos Olímpicos se decidió en erradicar el uso de plásticos tanto en su sede principal como en el Museo Olímpico y de todos los eventos que desarrollan. También se suman Volvo Ocean Race, recopilando datos sobre microplásticos en el océano.

Así mismo, en el Estadio Twickenham han apostado por este nuevo de disciplina deportiva, incorporando un sistema de depósito y retorno para las bebidas que se venden en los partidos, de igual manera se une a esta causa la Indian Premier League, en el estadio de cricket Chinnaswamy ubicado en la ciudad de India de Bangalore donde existe una política de residuo cero para los espectadores.

Para que de verdad exista un cambio real en la práctica deportiva, debemos comprometernos con el medio ambiente y ayudar desde todas las áreas necesarias que implique la protección de vuestro planeta, y con ello poder lograr un mundo un poco mejor para todos.