Parece contradictorio pero, tal y como reza el lema de la organización Marine Steward Council (MSC), podríamos tener más pescado si pescamos menos. Esta no es una aseveración que se pueda tomar a la ligera, en realidad constituye una advertencia sobre la forma en la que realizamos las actividades de pesca responsable y cómo hacerlas de forma ineficiente afecta negativamente a nuestros recursos naturales y al medio ambiente.

La MSC es una organización independiente sin fines de lucro que establece parámetros de pesca sustentable con rigor científico. Esta organización ha emitido recientemente un boletín explicando las ineficiencias de los modelos pesqueros actuales a nivel de consumo de recursos y de extracción de peces. Basada en estos datos, la organización calcula que se podría obtener un mejor rendimiento y eficiencia reduciendo el esfuerzo de pesca y que, de utilizarse métodos de pesca sustentables, se garantiza una mayor producción de alimento a lo largo del tiempo, mientras que se disminuiría la presión sobre la biodiversidad del medio ambiente marino.

En este punto, es importante tener en mente que un porcentaje enorme de la humanidad obtiene su sustento de la pesca y la acuicultura, tanto aquellos que trabajan en estas empresas para ganarse ‘el pan’, como la gente que se dedica a ellas como medio de subsistencia. Puede parecer que resguardar la biodiversidad de los mares es un ideal ingenuo que pasa por alto las necesidades de estas personas, pero en realidad es todo lo contrario. Si no logramos alcanzar un consumo responsable de los recursos naturales del océano, corremos el riesgo de que las pesquerías colapsen, poniendo en peligro al medio ambiente y dejando sin alimento a millones de personas.

Una falacia del esfuerzo

Dentro de la industria pesquera existe el concepto de esfuerzo de pesca, esta es una medida que se emplea para describir el número de artes de pesca desplegados en un lugar específico en un momento dado. Las personas con experiencia limitada suelen creer que al aumentar el esfuerzo de pesca, las capturas aumentarán también y, aunque esto sea verdad a pequeña escala, también es la base del razonamiento que lleva a la sobreexplotación del medio ambiente marino.

Los peces en el ambiente se comportan como un recurso natural finito pero renovable, cada población de peces tiene un tamaño máximo que puede alcanzar y una tasa de regeneración que depende de las condiciones del medio ambiente. Una población de peces sometida a un esfuerzo de pesca que aumenta constantemente comenzará a disminuir hasta el punto en el que la población deje de recuperarse, en este punto aumentar el esfuerzo de pesca es inútil pues simplemente no quedan recursos para extraer del ambiente, todo lo que se logra aumentando el esfuerzo es desperdiciar recursos.

Por esa razón es que muchas pesquerías del mundo realizan un esfuerzo colosal para obtener una pesca responsable y una producción limitada. Mientras tanto, si se mantiene un nivel de esfuerzo constante que sea acorde a las características de la población de peces que se está explotando, la misma población tendrá tiempo de restaurarse y, al no exceder la capacidad máxima del medio ambiente, se obtendrá también una población más sana, capaz de resistir mejor la presión de la pesca sin riesgo de colapsar.

La acuicultura en alta mar se presenta como una modalidad prometedora de pesca sustentable

La pesca responsable

Aunque el esfuerzo de pesca excesiva es quizás el problema más extendido entre las industrias pesqueras, no es de ninguna manera el único. Para alcanzar una pesca sustentable se deben perseguir y castigar acciones como los métodos de pesca dañinos para el medio ambiente; la pesca no reglamentada que afecta a los recursos naturales y los estímulos irresponsables a la actividad pesquera que no toman en consideración los límites necesarios para la pesca sustentable.

Tal vez suene contradictorio, pero si deseamos pescar más y tener alimento para el futuro necesitamos comenzar a pescar menos inmediatamente.