El fabricante ferroviario Talgo, ha anunciado que a finales de 2021 se llevará a cabo la primera fase de pruebas de su futuro tren de hidrógeno, así como la posterior instalación de esta tecnología en los nuevos trenes entre 2022 y 2023. 

Se sustituirán las locomotoras diésel por esta tecnología «verde, innovadora y eficiente» que llevará el nombre de ‘Talgo Vittal-One’, siendo ‘One’ la referencia al lugar que ocupa el hidrógeno en la tabla periódica. 

Utiliza pilas de hidrógeno que aportan energía a los motores eléctricos del tren y se alimenta de fuentes de energía renovable, como la solar fotovoltaica o la eólica, que producen hidrógeno que se almacena, y posteriormente, se utiliza para alimentar los sistemas de propulsión avanzados basados en pilas de combustible como el diseñado por Talgo.

El sistema se puede instalar en todo tipo de trenes, pero este sistema se ha diseñado específicamente para la plataforma Vittal de Cercanías y Media Distancia

El sistema se complementa con tecnología de frenada regenerativa, de modo que las baterías aumentan la aceleración disponible en los arranques y se recargan durante las frenadas del tren. 

La tecnología de hidrógeno se presenta como la respuesta a las necesidades de transporte pesado y en particular de aquellas líneas ferroviarias que no cuentan con sistemas de electrificación mediante catenaria, y que a día de hoy, dependen de trenes propulsados por motores diésel

El sistema diseñado por Talgo permite electrificar las líneas de la red convencional sin necesidad de costosas y prolongadas obras de adaptación prescindiendo de combustibles fósiles.

Los primeros trenes con pila de combustible comenzaron a rodar en Alemania en 2018, con empresas como Alstom. Después de más de año y medio de pruebas, el gobierno alemán anunció que de cara a 2022, 14 convoyes utilizarán el hidrógeno para sustituir al diésel

El uso del hidrógeno verde se produce mediante un proceso de electrólisis con energía procedente de renovables, lo que significa una solución cero emisiones. Además, permite una velocidad de carga rápida, una autonomía de 1 000 kilómetros y la pila de combustible puede durar hasta los 12 años. 

En los próximos meses Renfe realizará un estudio teórico sobre la viabilidad del uso del hidrógeno aplicado a los trenes de mercancías, y la electrificación del transporte por carretera, es otro paso en el avance en la descarbonización del continente.

Iveco, Scania, Toyota, Solari o Hyzon Motors ya han empezado a desarrollar vehículos de pila de combustible de hidrógeno como opción cero emisiones para el transporte de larga distancia. A finales de 2020, fabricantes, proveedores de tecnología e infraestructura anunciaron su compromiso de desplegar hasta 100 000 camiones pesados de pila de combustible e hidrógeno a partir de 2030.