España se une al Plan de Conservación del Mediterráneo, el cual fue anunciado en la cumbre One Planet organizada por el Gobierno francés, donde participaron activamente la vicepresidenta del Gobierno español y la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Con este compromiso, el gobierno suma fuerzas en la Coalición de Alta Ambición por la Naturaleza y las Personas, siendo su mayor objetivo adoptar en la próxima Cumbre Mundial de Biodiversidad (COP15) la protección del 30 % de la superficie terrestre y marina del planeta para 2030.

Esta convención contó con la participación del presidente de Francia, Emmanuel Macron, como anfitrión, el secretario general de la ONU, António Guterres; el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado; la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde; el viceprimer ministro de China, Han Zheng, y el Príncipe Carlos de Inglaterra.

La ministra Ribera se ha comprometido a trabajar en conjunto para proteger la biodiversidad terrestre y marina de la cuenca del Mediterráneo, todo con la finalidad de alcanzar el nuevo marco global sobre la conservación de la biodiversidad posterior al 2020, haciendo énfasis en la lucha contra la pesca ilegal no declarada y no reglamentada.

¿Qué se pretende con este Plan de Conservación?

Tras el fracaso global de las Metas de Aichi, con este Plan de Conservación se pretende reimpulsar esta necesidad de protección de la gran biodiversidad que existe en toda la cuenca del Mediterráneo, siendo un espacio de gran importancia para la región y el mundo.

Teresa Ribera señala que: «Protegeremos la biodiversidad marina y gestionaremos los recursos de forma sostenible a medida que realizamos inversiones en la Economía Azul».

En este sentido, se pretende que más allá de tener un compromiso internacional exista uno nacional que cumpla con el mínimo del 30 % de la defensa del océano global a través de figuras jurídicas de protección de Áreas Marinas Protegidas para el 2030.

España se compromete en seguir con los avances en el desarrollo de las Áreas Marinas Protegidas de Interés Pesquero, siendo la herramienta más eficaz en la conservación y recuperación de la pesca y la biodiversidad oceánica, además de la innovación de energías renovables marinas.

En consecuencia, se ha creado el Plan de Acción para un Mediterráneo Ejemplar 2030, siendo una iniciativa multisectorial con el objetivo de hacer que el mar Mediterráneo se convierta en un mar ejemplar en el 2030, para lograr esto sus acciones van en torno a los siguientes objetivos.

1. Desarrollar áreas protegidas para alcanzar el 30 % para 2030.

2. Acabar gradualmente con la sobrepesca.

3. Prohibir los plásticos de un solo uso.

4. Avanzar hacia la sostenibilidad del transporte marítimo.

Se prevé que para primer trimestre de 2021, un grupo de trabajo especificarán las acciones concretadas para ser expuestas en la publicación del plan de acción en septiembre del mismo año durante el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN.

Una de las medidas que se deben de tomar en cuenta, es el cambio del modo de producción y de consumo hacia uno más sostenible, siendo imprescindible la participación de todos los sectores productivos, con la finalidad de que incorporen la variable biodiversidad.

Se espera que para el 2030, la Ayuda Oficial al Desarrollo para la financiación climática de las Agencias Nacionales de Desarrollo y los Bancos de Desarrollo otorguen beneficios colaterales de la biodiversidad.