España y Francia se cohesionan para combatir el cambio climático, donde declararon el pasado 15 de marzo un compromiso férreo en la búsqueda de combustibles limpios para sector aeronáutico, siendo este uno de las más contaminantes en el planeta.

Esta lucha contra el cambio climático son puntos de suma importancia para la Organización de las Naciones Unidas, siendo parte esencial y trascendental en la Agenda 2030 y tomada en consideración en la XXVI Cumbre Hispano-Francesa.

Esta cumbre fue realizada en la localidad de Montauban, Francia contando con la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, y la ministra francesa de Transición Ecológica, Barbara Pompili.

En ese sentido, ambas Ministras manifestaron el compromiso entre ambos países para reforzar su cooperación, y así lograr impulsar una transición energética verde y equitativa, de igual forma buscan renovar la ambición internacional en favor de la biodiversidad y de los océanos, la prevención de la desertificación y, en general, la lucha contra el cambio climático.

Es por ello que se pretende fortalecer «las asociaciones con el sector privado, las entidades de investigación académica y la promoción de iniciativas de coordinación, incluida la facilitación y apoyo para el intercambio de acciones y buenas prácticas entre la Hoja de Ruta para Biocombustibles Aeronáuticos Sostenibles en el Transporte Aéreo Francés, y la Estrategia de movilidad segura, sostenible y conectada en España».

En la pasada cumbre no solo se tocó el tema de combustibles limpios sino que también muchos otros temas relacionados con el compromiso social y medioambiental, como son la neutralidad climática en 2050, la limitación de la temperatura media a 1.5 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales, la lucha contra la deforestación importada, la reducción de la huella de carbono o impulsar la tan anhelada economía circular.

Pero el compromiso no es solo le compete a ambos países sino que también, al sector de la aviación, los cual han dejado clara su conformidad y compromiso para llevar a cabo los cambios a favor del medioambiente.

Organizaciones como Aena, la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Iberia, Airbus, Total o Safran, mostraron su apoyo a la mencionada «declaración de intenciones sobre la cooperación y la promoción de los combustibles de aviación sostenibles» entre ambos países.

El presidente de ALA explicó que «es muy positivo ver cómo dos estados de la Unión Europea intensifican sus esfuerzos promoviendo soluciones que permiten avanzar en una aviación más sostenible y acompañan a la industria con iniciativas que promuevan el cambio».

Es importante señalar que la ministra Ribera y la ministra Pompili tomaron en consideración el compromiso alcanzado la semana pasada por los operadores del sistema eléctrico en España y Francia (REE y RTE), acelerando la cooperación en materia de interconexiones.

Lo que ha llevado a que se ejecute la construcción del nuevo enlace submarino por el Golfo de Vizcaya y se produzca el avance objetivo de los proyectos de las interconexiones Transpirenaicas para alcanzar, al menos, 8 000 MW de capacidad de intercambio de la Península Ibérica con Centroeuropa.

Todas estas medidas tomadas tanto por el español como el francés están determinadas dentro de la Agenda 2030, lo que hace que se fortalezca la aplicación de la normativa creada por la ONU y así lograr los objetivos establecidos en materia de compromiso social y medioambiental.