La Consellería de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda del Gobierno de Galicia ha hecho pública la convocatoria de ayudas con el fin de prevenir los daños que puedan sufrir las instalaciones dedicadas a la agricultura o la ganadería a causa del impacto de jabalíes, lobos y, por primera vez, serán incluidos los osos pardos. La inversión se eleva a los 480 000 euros, que tendrán como fines tres líneas de acción.

Los recursos permitirán otorgar unas 600 ayudas para adquirir cercas electrificadas, perros de protección, pastores eléctricos y vallas filas. En esta ocasión, las ayudas se harán extensivas a las explotaciones apícolas, que comúnmente suelen ser blanco de ataque por parte de los osos pardos.

Convocatoria oficial

Tras la publicación de la convocatoria en el Diario Oficial de Galicia, los ganaderos, agricultores y demás interesadas tendrán un plazo de un mes para presentar sus peticiones. Una vez aprobadas, la siguiente instancia consistirá en consignar un justificante de gastos antes del 9 de octubre del presente año.

De este modo, la administración procederá a indemnizar a los titulares de cada instalación que haya resultado afectada por las especies en cuestión. La inversión presenta un incremento del 37 % con respecto al año anterior. Del total, 200 000 euros servirán para la adquisición de perros protectores, cercas electrificadas y pastores eléctricos, 150 000 a la prevención de daños causados por jabalíes, 100 000 para la compra y disposición de vallados fijos, y 30 000 más para otros pastores eléctricos exclusivos para proteger a las explotaciones apícolas del oso pardo.

Las granjas que previamente hayan sufrido ataques y estén ubicadas en espacios con gran cantidad de osos pardos tendrán preferencia. Como es el caso de Baleira, Cervantes, Folgoso do Caurel, A Fonsagrada, Navia de Suarna, Negueira de Muñiz, As Nogais, Pedrafita do  Cebreiro, Pobra de Brollón, Quiroga, Ribas de Sol, Rubiá, Samos, Tricastela y Villamartín de Valdeorras.

Estas acciones del Gobierno de Galicia dan continuidad a las que han sido impulsadas desde el año 2016 mediante la indemnización a propietarios de granjas ante el impacto negativo del lobo y el jabalí, a las cuales se añade el oso pardo a partir de este año.