A nivel mundial, existe una drástica reducción en las poblaciones de distintas especies de abejas por el uso indiscriminado de pesticidas en el control de plagas tanto en las grandes como medianas extensiones de cultivos. De todos es conocido que las abejas son las mayores polinizadoras tanto de plantas silvestres como de la gran mayoría de los sembradíos. No solamente se ve afectada la biodiversidad, sino también parte de la productividad agrícola ocasionando pérdidas económicas e impacto social en cuanto a la reducción en la disponibilidad de alimentos.

En Estados Unidos se ha medido este impacto a lo largo de 60 años reduciéndose a la mitad el número de colmenas destinadas a la apicultura. Existen 20 mil especies diferentes de abejas aunque solo 7 son las que producen miel. La producción anual de miel se calcula en 1.7 millones de toneladas. Aparte de la miel, la industria apícola aporta propóleo, cera y polen.

Además del efecto letal que tienen los pesticidas sobre las abejas, a nivel ecológico el daño se extiende al debilitamiento de las colmenas, reducción de las áreas de forraje y deterioro del hábitat.

¿Cómo afectan los pesticidas a las abejas?

Los pesticidas tienen un efecto letal y sub-letal en varios niveles dependiendo del grado de exposición:

  • La funcionalidad del sistema nervioso. Los pesticidas alcanzan las principales vías neuronales de las abejas e interrumpen procesos de aprendizaje, la memoria, la navegación y ciertas funciones cognitivas. Las abejas obreras pueden sufrir trastornos en la comunicación del lugar donde encuentran el alimento y en la detección del olor a néctar y la sensibilidad a la sacarosa
  • La respuesta inmune. Los pesticidas alteran los mecanismos de respuesta inmune en las abejas, lo que las hace susceptibles a ser atacadas por bacterias, hongos y parásitos.
  • El ciclo reproductivo, los efectos van desde la intoxicación de las larvas provocando su mortalidad hasta la afectación de los ovarios de las hembras disminuyendo la fertilidad.
  • Además sus productos (miel, cera, propóleos) pueden contener niveles importantes de los principios activos de estos pesticidas.

¿Cuáles agroquímicos diezman a las abejas?

No todos los pesticidas tienen los mismos efectos sobre las abejas.

La intoxicación en larvas con la consecuente alta tasa de mortalidad se atribuye a varios pesticidas: clorpirifós, imidacloprid, miclobutanil, simazina, glifosato y fluvalinato.

En cuanto a la funcionalidad de las células nerviosas, el uso de pesticidas como el clorpirifos tiene un efecto neuro-oxidativo. La utilización de piretroides como el esfenvalerato, lambda cihalotrin, permetrina y fluvalinato contribuyen a la pérdida de movimiento y coordinación de las abejas, ocasionando parálisis y convulsiones.En el caso de las abejas forrajeras los pesticidas ocasionan desorientación y dificultades para el regreso a sus colmenas, en este caso el imidacloprid al igual que otros neonicotinoides como clothianidin y tiacloprid.

¿Cómo afecta el uso de pesticidas en la polinización?

La contribución por parte de la polinización realizada por abejas nativas varía según la localización geográfica, la disponibilidad de hábitat natural y el uso de plaguicidas. Greenpeace ha estimado que el valor económico de la labor de polinización de las abejas  en torno a los 265 000 millones de euros anuales a nivel mundial, de los cuales 22 000 millones corresponde a Europa y más de 2 400 millones de euros para España, por lo que la situación ha sido definida como la “crisis de la polinización”.

Los pesticidas tienen efectos devastadores en la polinización, haciendo que pierdan valor los cultivos, lo que significa un alto costo económico en los sistemas agrícolas intensivos.

A comienzos del año 2019 en Brasil, los apicultores de cuatro estados brasileños reportaron 500 millones de abejas muertas, atribuidos a los pesticidas neonicotinoides y al fipronil.

La mayoría de los países que integran la Unión Europea han restringido el uso de pesticidas debido a su efecto nocivo sobre las abejas y en el 2015 prohibió el uso de los neonicotinoides.

Residuos de pesticidas en los productos y subproductos apícolas

Estudios en cinco tipos de mieles multiflorales comercializadas en España evidenciaron la presencia de residuos de cumafós en el 63 % de las muestras. Otro pesticida comúnmente encontrado en la miel es el clorpirifos, no sólo por el número de muestras positivas como por sus altas concentraciones. A su vez, se ha reportado la presencia de forato y pesticidas organoclorados en distintas muestras de miel.

En productos como el polen se ha encontrado, en más de la mitad de los casos analizados, contaminación con residuos de cumafós. También en la cera se han detectado diferentes pesticidas, principalmente piretroides y organofosforados. Otros tipos de pesticidas que se han encontrado en productos y subproductos alimenticios provenientes del propóleo de las abejas son neonicotinoides y altas concentraciones de cumafós.

Estrategias que podrían contribuir a solucionar el problema:

  • Crear conciencia tanto en los productores agrícolas como en los consumidores respecto al riesgo del uso de pesticidas.
  • Uso racional de pesticidas a través de regulaciones legales, económicas e incentivos.
  • Estimación del impacto ambiental por pesticidas-   Favorecer el uso sostenible de biopesticidas que no afecten a las especies polinizadoras.