Para iniciar, actualmente la contaminación de la industria minera simboliza un daño directo al ecosistema, dado que en tiempos pasados fueron áreas donde se realizaban actividades, y con el pasar de los años sigue contaminando los suelos filtrándose hacia el agua y así contaminar otras áreas y ambientes naturales.

Respecto a lo dicho anteriormente, es difícil determinar las áreas hacia donde se distribuyen los contaminantes provenientes de las minas, lo que resulta de importancia vital establecer y determinar cuáles son las rutas principales de movilización y traslado de los residuos de la industria minera.

Minería en España

Se sabe que desde hace mucho tiempo España posee una extensa tradición minera que le ha permitido surtirse de recursos minerales, pero la falta de conocimiento y la ausencia de leyes incrementan la situación, produciendo un mayor potencial de agentes contaminantes.

Los estudios revelan que en España hay unas 1 000 balsas y presas de residuos, donde se estima que el 50 % de estas están situadas en lugares abandonados, donde estos agentes tóxicos y contaminantes se esparcen a la naturaleza.

Por otro lado, los investigadores de la Prospección y Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han creado un modelo para determinar las vías principales por las cuales se transfieren los agentes contaminantes por vía superficial.

Para iniciar con este modelo, se programó un teléfono celular que, a partir de un modelo digital de elevación, logre calcular la probabilidad de que los puntos de menor altitud puedan recibir en ellos agua o partículas que provengan de fuentes contaminantes.

Para la creación de este modelo digital, el grupo ISYMA de la Universidad de Oviedo ayudó usando datos geoquímicos de un emplazamiento perturbado por actividades mineras abandonadas, y para ello se tomaron muestras de suelos, sedimentos y aguas superficiales en áreas próximas a minerías donde se extraía cobre y cobalto, posterior a lluvias torrenciales.

Cabe añadir que la aplicación de este modelo, pudo limitar evidentemente los diversos patrones espaciales de transporte de fuentes contaminantes, y a su vez de transferencia de masas entre los compartimentos medioambientales.

Detección de materiales

En otras palabras, al tener a disposición este instrumento de medición, hace que se pueda tener con anterioridad características de los lugares donde se realiza la movilización o transporte superficial de las partículas de suelos contaminados, y es importante destacar que la movilización de estos elementos contaminantes podría causar efectos nocivos y devastadores para los ecosistemas receptores, destruyendo la cadena de valor y causando un desequilibrio ecológico.

Existen zonas donde hay pendientes fuertes y escarpadas, donde la probabilidad de que aumente la contaminación erosión y arrastre producido por precipitaciones es mucho mayor, por lo que hay que considerar en el momento del mayor número de fenómenos meteorológicos extremos.

El investigador de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) Fernando Barrio, resaltó que «el modelo creado podría ser útil para predecir las vías y rutas de migración superficiales, así como también los puntos de transferencia de contaminantes», de manera que se pueda determinarla localización eficiente para así aplicar las medidas de contención o remediación de contaminación con la finalidad de proteger los núcleos de población y ecosistemas cercanos a las zonas de residuos.

En conclusión, una de las formas para identificar, prevenir, corregir y comunicar las alteraciones ambientales producidas por actividades extractivas, son las evaluaciones de impacto ambiental, siendo fundamentales para comenzar cualquier proceso que atente contra los espacios naturales, ya que los mayores impactos ambientales son los generados por la minería realizada a cielo abierto creando huecos de explotación y a importantes depósitos de estériles.