La pandemia por coronavirus ha generado serias complicaciones económicas en España, esto ha hecho que el Ejecutivo español busque formular y ejecutar nuevas medidas impositivas para las empresas y ciudadanos. Bajo este contexto, la aprobación de impuestos medioambientales, serían una apuesta bastante eficaz a la hora de profundizar las políticas verdes.

Dos nuevos impuestos verdes para los españoles

Luego de salir a la palestra el anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, donde su efectiva tramitación inició en junio de 2020, el Gobierno español tiene en agenda la implementación de dos impuestos verdes, que según los expertos representa una carga fuerte para las empresas.

Básicamente, es un escenario complejo para las firmas, puesto que en la actualidad el músculo productivo y comercial está de capa caída por los impresionantes gastos operativos que deben afrontar.

A los costos frecuentes que deben enfrentar las empresas, se le suma todos aquellos que vendrán dados por los impuestos verdes, los cuales estarán camuflados por el mensaje impactante de la sostenibilidad y del fortalecimiento de la economía circular en España.

¿Cuánto se espera recaudar con los impuestos?

Los lineamientos del anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, cuya entrada en vigor sería previo al mes de julio, demuestran la intención del Gobierno de diseñar e implantar los impuestos verdes dirigidos a los plásticos y residuos.

La llegada de estos dos novedosos gravámenes originaría una recaudación de 1 300 millones de euros, de los cuales 724 millones serían recaudados gracias a los plásticos; mientras tanto, 538 millones vendrían dados por los residuos.

El panorama económico no es muy alentador

Desafortunadamente, la puesta en marcha de estos impuestos no se adaptará al contexto de la economía española, la cual está experimentando la reducción del Producto Interior Bruto más estrepitosa desde que tuvo lugar la Guerra Civil.

Las estadísticas económicas de la OCDE muestran una contracción fuerte del -11 %, lo que hacen que su tasa sea la más grande entre los países miembros a nivel mundial, estando por arriba de Argentina (-10.5 %) y Reino Unido (-9.9 %). En Europa está muy rezagado del promedio europeo (-6.8 %) y del 3.4 % en el mundo.

Régimen impositivo verde crece en España

Como está sucediendo con otros países europeos como Francia, Alemania e Italia, cuyas naciones están enfrentando los estragos producidos por la pandemia de la covid-19, sus economías han tenido que rebajar los impuestos e implantar rescates financieros a las empresas pertenecientes a los sectores más vulnerables. En este sentido, el Gobierno español combatirá la crisis mediante la instauración de los denominados impuestos verdes.

Las cargas impositivas vendrán complementadas por un formidable paquete de medidas económicas, donde su objetivo fundamental es restringir la utilización de plásticos netamente contaminantes. Del mismo modo, se buscará realzar la economía de España de una manera eficaz, marcada por la novedosa apuesta de la economía circular.

¿Qué se espera del nuevo régimen impositivo verde?

Teniendo en consideración lo expresado en junio de 2020 por el Consejo de Ministros, la nueva apuesta impositiva nace: «con el fin de impulsar una economía circular y baja en carbono en España». Para cumplir con estas apuestas es necesario «medidas destinadas a proteger el medio ambiente y la salud humana»; así como también se pretende ‘la reducción’ del «uso de los recursos y la mejora de su eficiencia».

Cada una de las anteriores propuestas vendrá complementadas por los nuevos impuestos, donde su aplicación tiene como misión lograr un país enraizado en las nuevas ‘políticas fiscales verdes’.