La pandemia de la COVID-19 altera progresivamente la gestión de los residuos sólidos, dado que su patogenicidad es alta y se están eliminando los procesos de separación de la basura en las plantas de triaje, limitando así la reutilización de algunos materiales.

Las nuevas medidas adoptadas para administrar la basura genera un aviso para el medioambiente, puesto que en las plantas de reciclaje se prohibió la separación manual de todos los desechos sólidos, con la única intención de poder contener al virus.

Si anteriormente existió una disminución significativa de los residuos domésticos en las diferentes regiones del país, este descenso no ha sido respaldado por una gestión eficiente, como por ejemplo en la ciudad de Catalunya, la producción de desechos locales ha experimentado «un descenso de 17 %, cifras que se ven representadas por igual en todo el Estado español».

El responsable de Residuos de Ecologistas en Acción, Carlos Arribas, expresó que «la orden de los entes gubernamentales prohibió el triaje manual en las plantas de manejo de residuos, ya que las máquinas no están adaptadas para separar, por lo que terminan siendo trasladados a los vertederos», trayendo como consecuencia el reciclado ineficiente, dado que muchos de estos materiales pudiesen recuperarse durante el procesamiento de residuos y solamente están siendo arrojados a los vertederos.

Así mismo, la pandemia originada por la COVID-19 llegó con un aumento desproporcionado del uso del plástico, y no sólo en los ambientes hospitalarios, sino que también en los lugares de recreación de la ciudad y dentro del hogar, trayendo consigo un aumento del volumen de residuos que con el tiempo se convertirán en microplásticos, que a su vez terminan siendo arrojados al mar.

Adicional a esto, el aproximado de los residuos arrojado a los océanos es de «13 millones de toneladas», incrementando consigo los problemas medioambientales. Muchos ciudadanos tienden a desechar los residuos en cualquier lugar, mientras que existen otros que si depositan sus desperdicios en los contenedores amarillos, pero no son procesados y tratados al 100 %.

Como se puede notar, la pandemia ha traído consigo muerte y devastación en todo el mundo, no sólo en la manera que está siendo abordada desde los hospitales, sino también en tratar de frenar las complicaciones que trae el virus  en la sociedad por medio del manejo y tratamiento de los desechos, ya que si no se hace correctamente no estaremos logrando nada.

María Durán, responsable de Recursos Naturales y Residuos de Amigos de la Tierra, señaló que «la prevención de los contagios dentro de las plantas de tratamiento está desembocando un caos en la manera en que están siendo tratados los residuos».

Por otro lado, muchos de los residuos están siendo arrojados a los vertederos y en el mejor de los casos están siendo incinerados, uno de éstos ejemplos es la incineradora Valdemingómez, cuyo cálculo paso de calcinar «10 toneladas de basura diaria a 15 toneladas, mostrando un incremento de 5 toneladas extra al día».

Según los cálculos, «los desechos originados en Madrid y Barcelona se han multiplicado en un 300 %» dando como resultado a que en las primeras dos semanas del estado de alarma en la planta, se incineran más residuos médicos que en todo el año anterior.

Otro problema visible es la falla en los mecanismos internos de los hornos para incinerar, como sucede con la planta asturiana de Cogersa, donde tuvieron que tratar algunos de los residuos hospitalarios con cal viva, ya que existen fallas dentro de su horno, dejando claro a la vista de todos que existen problemas a la hora de procesar y tratar los residuos en algunas regiones de toda España.

Actualmente en todo el mundo, los residuos que se encuentran con mayor frecuencia en las playas, plazas, parques y contenedores de basura son las mascarillas quirúrgicas, cuya elaboración está hecha de tela no tejida de polipropileno a partir del etileno, cuyo material tarda aproximadamente 450 años en descomponerse.

Para finalizar, Laurent Lombard de la BBC Mundo describe que «este es un nuevo tipo de contaminación y que si no se toman acciones pronto se convertirá en un problema mayor».