En estos momentos está bajo discusión el anteproyecto de la próxima Ley de Bienestar Animal en España, se anticipa que esta ley ampare a los animales silvestres y las mascotas como es costumbre, pero se pretende que su alcance sea mayor abarcando a animales en diversos ámbitos. Para muestra, recientemente la cátedra de Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos ha pedido al gobierno que en la nueva ley se presenten normas dirigidas al bienestar de los animales empleados en IAA (intervenciones asistidas por animales) durante la realización de sus actividades.

Las IAA son usadas como complemento de distintos programas de terapia  y engloban técnicas como el empleo de animales entrenados para ayudar a personas en sus labores diarias, la cercanía física de animales como apoyo emocional para víctimas de trauma y ejercicios asistidos por animales. Estas actividades generalmente se agrupan según la especie del animal empleado y el tipo de asistencia que este brinda, siendo las más remarcables las terapias de ejercicio físico y apoyo emocional asistidas por perros y caballos. 

Esta modalidad de terapia ha obtenido bastante prominencia desde hace algunas décadas pues se ha comprobado que produce grandes beneficios a nivel psicológico y fisiológico para aquellos que participan de ella; la ayuda de animales afectadas por padecimientos de tratamiento complejo como podrían ser desorden de déficit de atención e hiperactividad, síndrome de estrés postraumático, desorden de espectro autista y demencia dan cuenta de su inmenso potencial de los animales en el ámbito terapéutico. Esta situación ha generado un aumento en el empleo de animales como asistentes de terapia haciendo patente la necesidad de un control legislativo más robusto que de lugar a su bienestar.

Propuestas de bienestar

La cátedra ha dado varias propuestas para que sean consideradas durante la discusión de la nueva ley, y a su vez, esta contemple el bienestar de los animales empleados en trabajo de terapia dentro del territorio de España. Para empezar, se plantea la importancia de respetar constantemente la condición del animal como miembro de su especie a la hora de llevar a cabo las actividades de terapia. También se hace énfasis en la necesidad de llevar un registro de las entidades donde se hacen las IAA y un conteo de los animales de terapia a escala nacional.

Igualmente plantean que la ley respete el derecho fundamental de los animales silvestres a vivir libres dentro de su ambiente natural, excusandolos del empleo en las faenas de terapia. También ponen atención sobre la importancia de mantener un trato ético entre los animales y quienes reciben su asistencia retirando a los animales de la terapia ante cualquier signo de incomodidad o maltrato.

Por el bienestar de los animales

También se plantea la idea de alentar el bienestar de los animales de terapia durante toda su jornada de actividad, eliminando las técnicas de entrenamiento o terapia que causan malestar o estrés al animal, proporcionándole descansos entre terapias y días libres semanales además de brindarles alimento y transporte apropiado según sus cualidades y necesidades.

También hace énfasis en la importancia de preparar planes de retiro y jubilación para los animales preparados de acuerdo a su expectativa de vida, años de servicio y las características de su especie. Además de esto, también es deber asegurar en todo momento la salud física y mental de los animales de terapia, realizando controles periódicos que verifiquen un estado de salud óptimo para trabajar. Finalmente la ley debe contemplar también las sanciones necesarias en caso de crueldad o maltrato incluyendo la suspensión de la licencia para realizar las IAA.

Por el bienestar y la salud

Resulta sencillo olvidar la importancia que tienen los animales en nuestras vidas, nos acompañan, nos resguardan y, como evidencia el crecimiento de las IAA, pueden ayudarnos a sobrellevar nuestros problemas de salud a través de la terapia.

Por eso es justo darles el cuidado y la estima que se merecen, lo cual por supuesto abarca el pedir una ley de bienestar animal tan robusta como sea posible que nos permita trabajar y vivir juntos previniendo los abusos y los excesos.